Guía del Educador Marista

Rasgos de un Educador MaristaLogotipo Maristas

Persona inquieta intelectualmente hablando, desinstalado de su ciencia y abierto a la verdad.

Se mantiene en un crecimiento profesional continuo, para hablar con la cultura de hoy.

Crece como profesionitas a la vez que como persona. Vive sin límites su profesión y no repite sus moldes de antaño, para quien hay un “sí se puede”, gracias a sus aciertos y a pesar de sus limitaciones.

Ofrece vida; se entrega  a sus alumnos y los ama profundamente, se los dice con acciones concretas; sabe escucharlos y les ofrece horizontes renovados. Vive y contagia los valores humanos y cristianos.

Una persona que ama a su patria y enseña a amarla; solidario con otros pueblos; habla y practica la democracia. Una persona ubicada, responsable, respeta lo de los demas y da ejemplo de servicialidad.

Es paciente, constante, metódico comprensivo, alegre y que acepta la realidad como algo complejo.

Líder con gran fortaleza que entusiasma a los demás y sabe descubrir en ellos, y se los da a conocer, la bondad que encierran.  Capaz de trabajar en equipo, sabe compartir y mantiene un alto espíritu de humildad.

Persona espiritual,  que ora y sabe que no es solo su trabajo el que forma, sino Dios quien modela; sabe que no tiene toda la fuerza, sino que la recibe como un don de Dios.

Una persona que tiene como modelo de educador a Maria, nuestra buena madre